Libérese que la arena se acaba.

25.09.2021

Sé que muchas personas se identificarán con el contenido de esta entrada, porque he escuchado reiteradas veces sobre el poder que le damos a las demás personas sobre "¿qué pensarán si algo tal cosa?" Había visto una imagen que decía "¿Cuántos sueños habrán muerto, por pensar en el qué dirán?"

Creo que ya lo he mencionado anteriormente, pero toda mi vida me he preocupado profundamente de lo que piensen los demás de mí, tal vez por el círculo familiar tan cercano que tengo, porque participaba tan de cerca a un grupo religioso, por la cercanía y confianza con mis amigos y amigas, el entorno laboral y tantos ámbitos que se van desbloqueando a lo largo del tiempo, más que todo por los vínculos que se crean tan cercanos (que no es que necesariamente me juzguen o algo así por el estilo, sino por el cariño que nos une)  y con este pensamiento me he limitado muchas veces a ser quién realmente quiero ser, pero sobretodo me ha limitado a hacer lo que me hace sentir bien por tantos prejuicios de que quieren lo "mejor" para mí, que termina siendo algo subjetivo.

Jamás en la vida se puede pretender quedarle bien a todas las personas, es súper esclavizante, sobre pensar algo que ya estaba más que analizado y aprobado por mí, da chance a echarme para atrás, porque vienen muchos factores como de que no haya aceptación por parte de los demás e inclusive dudar de mí. Dejar la puerta tan abierta para que las diferentes perspectivas "me intimiden"  desde su realidad no es una grata opción. Se cae en un círculo vicioso enfermizo que tampoco permite tomar decisiones por cuenta propia.

Se sabe que todos los seres humanos aspiramos a cosas diferentes y que no necesariamente le tienen que gustar a las demás personas, pero ¿esto desencadenará la vergüenza de no expresar y manifestar quienes somos por el hecho de no calzar? ¿Qué finge? ¿Qué esconde? 

En la vida las decisiones, los caminos, las acciones que uno cree que son las fáciles son las que traen consecuencias más difíciles, somos seres individuales y la adultez trae caos, atrévase a ser auténtico (como mencionaba en una entrada) como decía un libro: "sin adoptar el papel de perrito faldero, obediente e inofensivo"

La arena que tengo es mis manos en algún momento se acabó y es precisamente lo que me hace pensar que cada segundo que pasa sino me libero de la idea de quedar bien siempre, mis alas no volarán tan alto como quisiera. Talvez a lo largo de los años siempre habrá algo que tratará de detenernos, pero la determinación y la aspiración a grandes cosas harán que la responsabilidad por el amor y la valentía que se tiene se logren.

Aunque... quizás le damos demasiada importancia, nos centramos y visualizamos o suponemos lo que las demás personas podrían pensar como si realmente fuéramos el centro de atención, esto nos nubla el camino a lo que realmente queremos llegar porque nuestra mirada está en nada más que eso. En vez de pensar negativamente podríamos pensar en lo satisfactorio del cambio o de defender nuestra esencia y el impacto que podría tener aportando lo que tanto quiero, lo que se alinea a mí.


Un abrazo.



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