Ganar-perder.

Hace poco fui a mi terapia psicológica y entre tanto, el psicólogo me volvió a recordar algo necesario y es que: cuando se toman decisiones NO se puede ganar-ganar, sino que se gana y se pierde.
Casi toda mi vida he luchado con ese ganar-ganar y me ha provocado malestar, por mi perfeccionismo, casi nunca estoy dispuesta a perder o también por muchas otras razones externas, pero hasta el perder nos enseña y creo que más que el ganar. El saber perder se las trae porque al mismo tiempo soltamos, pero en ocasiones nos libera, nos previene y a ver… las decisiones más importantes son muy difíciles de tomar, no quiere decir que lo que decidamos perder sea fácil dejarlo ir, a veces lo hacemos desde el sufrimiento, dolor o incertidumbre.
Ahora que lo veo desde otra perspectiva, en algunos momentos, más bien, somos prisioneros por no dejar ir, ya sean cosas materiales, amistades, rutinas, trabajos y todo lo que quiera agregar y en vez de ganar-ganar, y en esa lucha de ir contramarea perdemos-perdemos. Lo complicado a mi percepción es valorar qué es lo que quiero ganar y qué perder, pero eso de valorar los pros y contras me ha salvado la vida.
Hace poco leí que no podemos dejar que demás personas tomen decisiones por nosotros, es personal, a veces nos dejamos guiar o influir por los demás, hasta el punto que por presiones tomamos decisiones que no queremos, sin embargo, al final la última palabra la toma uno.
Nos podemos mantener firmes en las decisiones pero dependiendo de las realidades y las puertas que se vayan abriendo podemos ir cambiando de parecer, es decir, no solo porque ayer tomé una decisión y haya dicho que era lo que iba a hacer, quiere decir que por toda mi vida estaré persiguiendo eso, si al final con el pasar de los años no me está haciendo sentir bien y no se conecta con mi proyecto de vida.
Asi que, ganar-perder nos enfrentamos todas las personas, todos los días y está bien,
Gracias por leerme.
Abrazo.