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Cuando se empieza un año no se tiene la menor idea de qué pasará y cómo terminará, pero al menos yo, siempre deseo con todo el alma que pueda salir adelante con lo que se venga.
Este 2021 aunque parte de mis metas fueron muy trabajadas para cumplirlas otras no pude lograrlas y está bien, es una enseñanza también, no siempre se puede con todo, no siempre eso que se quiere es lo mejor, puede que no convenga.
Me tomé el tiempo de leer páginas que otros años había escrito, en algunas ocasiones con nostalgia, en otras empoderada por no querer repetir lo que no me sirvió. Hace poco tuve un recuerdo que me había marcado mucho en un tiempo difícil y lo único que pude pensar fueron en los milagros que pasaron para poder disfrutar hoy lo que antes no tenía.
Aunque si bien es cierto, este año me enfoqué mucho en mis metas profesionales con prioridad, empecé a escribir nuevas páginas desde el amor, desde la gratitud, desde la incertidumbre. Me dejé guiar por mi instinto, por lo que realmente quería para mi vida. Hay muchas metas que van más allá de tener algo físico, también de superación personal; yo me esfuerzo mucho por mantener mi espacio limpio, especialmente el mental, ser agradecida, humilde e intentar que las personas que se cruzan en mi vida se alivien.
¿Saben una meta muy importante que trato de cumplir todos los días? No hablar mal de nadie, es una forma muy efectiva de tener paz y no prestar atención a lo que para mí pueden llegar a ser defectos, o inclusive para evitar sentirme superior que la otra persona por aquello que estoy criticando. Sinceramente es algo muy difícil porque somos seres humanos y todas las personas tienen actitudes que no nos gustan, pero en fin, para contrarrestar pienso en que hay razones detrás de esa acción que llevan a hacerlo. -claro que hay algunas que no se justifican- pero todo tiene una razón de ser.
Varias de las cosas que más subrayé de mi libro 2021 por la enseñanza que me dejaron y todo lo lindo que estoy viviendo son:
1. Cada acción cuenta. Ya sea que le acerque o aleje de lo que quiere.
2.Si se arrepiente de alguna mala decisión que involucre terceras personas, háblelo. Pida perdón, que sus actitudes y acciones sean las que lo demuestren
3. Permítase mostrar sus defectos. Es muy liberador, porque no siempre somos buenos y eso como humanos es imposible.
4. Valore cada momento con las personas que ama. No hay dinero que lo pague.
Si este año para usted no ha sido el más bonito, el que quisiera guardar como insignia no pasa nada, estoy segura que de algo tuvo que servir para su crecimiento, para identificar lo que hace falta trabajar. No se sienta fracasado o fracasada, hay situaciones que nos permiten reflexionar.
A pesar de ello, no quiero terminar el año sin que se pase la oportunidad de decirle que viene otro libro con hojas blancas, dispuestas a que escriba lo que realmente quiere vivir, en la persona que se quiera convertir, se nos dan 365 hojas blancas para poder contar la historia que más feliz nos hace, la historia que nos hace más fuertes, la historia que nos sacará muchas lágrimas y que nos hará reir. No desperdicie pasar la hoja sin no haberle hecho nada, aunque no nos haya gustado el día, podemos arrugarla, botarla o quemarla y continuar con las demás hojas que nos esperan.
Ojalá se pueda rodear con personas atractivas, interesantes, que motiven, genuinas porque es un gran aliado para que pueda sentirse cada vez mejor. Recuerde dejar todo aquello que no funcionó porque este nuevo año que comienza necesita energía limpia para trabajar por lo que tanto desea.
Mucho amor para el 2022.
Abrazo.
